22 de marzo de 2010

Tristesse (F. Chopin)

Bonita pieza para piano con estructura A-B-A. El tema B es bastante más movido y tumultuoso que el A y en ocasiones da la sensación de no casar demasiado bien con el resto de la pieza, pero al fin y al cabo la sección central no es más que una especie de contraste con el tema con el que se abre y se cierra.

Si toda la tristeza fuera como esta de Chopin...

20 de marzo de 2010

Lucerna

Tras un vuelo a Zúrich y un posterior viaje en tren llegamos a Lucerna. En ese momento, saqué dos conclusiones: primero, que los trenes suizos son mucho mejores que los españoles y segundo, que veinte grados bajo cero implica mucho, mucho frío. Debíamos llegar a la Universidad de Lucerna y, como suele ser normal, acabamos perdiéndonos, aunque así pudimos ver una parte de la que iba a ser nuestra casa durante la siguiente semana. Siguiente conclusión: los conductores de autobús de Lucerna son muy majos y extremadamente puntuales.

Allí pasé una semana junto con otros 3 compañeros de mi universidad haciendo un pequeño curso de economía, que, por cierto, estuvo realmente bien (incluso para los que no somos muy entendidos en la materia, como es mi caso). La ciudad era especialmente bonita la miraras desde donde la miraras. Arquitectura típica centroeuropea, la cual me encanta, calles limpias y montones de monumentos muy bonitos. Además, la gente era realmente simpática e intentan hacerlo lo mejor posible para entenderte en inglés (o ayudarte con tu alemán).


El día que mejor pudimos ver la ciudad fue el sábado, una vez acabado el curso. Y, ¡qué casualidad!, coincidía con una especie de festival que era muy curioso de ver. Realmente Lucerna es una ciudad que merece la pena visitar. Personalmente, la encontré mucho más acogedora (y barata) que Zúrich y con un encanto especial que hace que la mantengas en tu recuerdo.

20 de octubre de 2009

De lo efímero

Hay veces que desearía que un momento durara para siempre. O, al menos, un poco más de lo que dura en realidad. A veces esos momentos que, de una manera u otra, nos hacen sentir vivos, son como un fogonazo, algo que disfrutamos durante unos breves minutos (o incluso menos) y luego se apagan y se pierden para siempre excepto en nuestro recuerdo.

¿Por qué? ¿Por qué se acaban tan rápido? ¿Por qué no sabré aprovecharlos mejor? ¿Por qué a veces los miro desde fuera, con miedo de entrar y disfrutarlos? O mejor, ¿por qué no me atreveré a poner de mi parte para intentar hacer que duren un poquito más? Simplemente, ¿por qué?

Canción: Diez Minutos.
Grupo: Efecto Mariposa.




La calle esta vacía,
hay lluvia en el cristal,
la tarde es tan fría y no te veo pasar.
Yo te espero y espero
y desespero en tu ausencia.

Quisiera tocarte, acercarme un poco más
pero sé que estas tan lejos al verte pasar.
En tan sólo diez minutos
nuestra historia que empieza, se acaba

Y si fuera capaz de mirarte y decir lo que siento.
Si pudiera tenerte más tiempo del tiempo que tengo.
Si pudieras venir a mi lado tan solo un momento.
Si sólo fuera capaz de romper el silencio
y detenerte en el tiempo.

Quisiera descubrirte,
estar donde tú estás,
mirar desde tus ojos,
poder ir donde tu vas.
En mi torre te espero
y desespero en tu ausencia

Porque eres la razón de mi ser,
mi anhelo, mi perder,
mi destino.
Ahora sólo vuelve y quédate
diez minutos conmigo, conmigo

Y si fuera capaz de mirarte y decir lo que siento.
Si pudiera tenerte más tiempo del tiempo que tengo.
Si pudieras venir a mi lado tan solo un momento.
Si sólo fuera capaz de romper el silencio.
y detenerte en el tiempo. (x3)

6 de octubre de 2009

Lo que no decimos

Hace no demasiado una persona entendida en el tema me contó que el 60% del acto comunicativo se basa en la comunicación no verbal. Es curioso que justamente la mayor parte del significado no se transmita por las palabras, a las que parece que damos tanta importancia, sino por causas ajenas a ellas.

Si, por ejemplo, estamos hablando con alguien y vemos que esa persona aparta la vista (mira al suelo o al infinito) podemos intuir que esa persona no nos está haciendo demasiado caso, ya sea porque no le importa lo que decimos o porque le estamos aburriendo. Sin embargo, si nos mira a los ojos posiblemente nos esté escuchando con atención y quiera saber más sobre el tema o le interese realmente la conversación. También puede ser (como me pasó hace no demasiado) que esa persona no nos mire a los ojos debido a algún tipo de timidez, con lo que la semántica de este gesto cambia radicalmente.

Sin embargo, no toda la información que recibimos o emitimos en el acto comunicativo es fruto de nuestra consciencia. Hay otros factores, como la información sensorial no auditiva o la de los comportamientos no conscientes que también es interesante analizar.

En el terreno de los sentidos es interesante considerar el olfato, la vista y el tacto; además del obvio sentido auditivo por el que percibimos la información verbal. Tocar a una persona indica cercanía, proximidad, mientras que en otras ocasiones es preferible guardar las distancias (de hecho, mucha gente siempre prefiere mantenerlas). Por otra parte, el sentido del olfato suele combinarse con el de la vista para captar la apariencia externa de nuestro interlocutor. Aunque no seamos conscientes, hay estudios científicos que demuestran que el olor de las personas es un factor relevante en los procesos de relación interpersonal.

Por otro lado, y como decía antes, existen otros pequeños gestos que, aunque también los captamos por los sentidos, no solemos dar cuenta consciente de ello. De hecho, ni tan siquiera el emisor de dichos gestos suele saber conscientemente que los ha realizado. Por ejemplo, el otro día vi un programa de TV3 (Televisió de Catalunya) llamado Sexes en guerra donde se analizan algunas diferencias sobre todo psicológicas entre hombres y mujeres (este test es bastante interesante). Pues bien, la emisión en concreto que vi iba sobre en qué se fijan los hombres y las mujeres a la hora de buscar pareja. El experimento que se realizó fue utilizar a cuatro chicos y cuatro chicas solteros e ir haciéndoles conocerse utilizando distintos tipos de sentidos (oído, vista, etc.), hasta que al final ya pudieron hablar cara a cara. Entre todas las cosas que se vieron y dijeron en el programa, que fueron realmente interesantes, me resultó especialmente curioso que, por ejemplo, cuando un chico y una chica se gustaban, a veces uno de ellos arqueaba una ceja y el otro, inconscientemente, hacía lo mismo. O mejor aún, la chica sacaba un poquito la lengua al hablar, como divertida (o, según algún experto, como símbolo sensual) y el chico le respondía también sacándola un poquito por un lado de la boca. Sin embargo, cuando entre el chico y la chica no había ese feeling especial estos gestos no llegaban ni tan siquiera a darse, es más, los pequeños detalles eran más bien de lo contrario: momentos de apartar la mirada hacia la pared mientras la otra persona habla, jugar con los dedos, etc.

A pesar de que nos pueda parecer extraño, lo que no decimos juega un papel muy importante sobre lo que decimos, y justamente lo primero es algo que en la mayor parte de ocasiones no podemos tan siquiera controlar. Son señales que, sin nosotros llegar a pensarlo, procesa nuestro cerebro y actúa en consecuencia. De hecho, la información recibida y transmitida de esta forma supera cuantitativamente al discurso que, eventualmente, podamos llegar a preparar.

24 de septiembre de 2009

Nuremberg

Tras una hora de vuelo en un avión de hélice llegamos a Nuremberg. Sólo conocía la ciudad por sus famosos juicios tras la II Guerra Mundial, nada más. Sin embargo, me dejó muy impresionado por lo bonito de su casco antiguo, el cual todavía conserva mucho de la ciudad de cuento que posiblemente fue hace algunos siglos. Además, para ambientar aún un poco más, nevó durante los cuatro días que pasé allí.

Me llamaron mucho la atención sus calles de piedra y la arquitectura de sus casas, las cuales parecían sacadas de cualquier relato medieval. Las calles, las fuentes, su catedral... Todo era impresionantemente bonito, nadie diría que en plena guerra cayó una bomba en plena ciudad, la cual causó un gran número de muertos.

Otra cosa que me gustaría destacar es el transporte público. Allí el metro pasa cada muy poquito tiempo, y hay un montón de líneas de autobús. Además, mucha gente pasea en bicicleta por las calles y nadie molesta a nadie, no como aquí, que todos sabemos lo que pasa...

No pude ver mucho de la ciudad, debido a que no fui allí precisamente a hacer turismo, pero me gustó mucho, casi tanto (o más) como Edimburgo.



15 de septiembre de 2009

Ghost (BSO)

No soy muy aficionado al cine, pero hay películas que uno, quieras que no, nunca podrá olvidar. En mi caso, entre ellas están Ghost y Dirty Dancing, ambas del recién fallecido Patrick Swayze. Vaya esta entrada como mi personal homenaje.

14 de septiembre de 2009

Direcciones de registro

Vamos a ver. No es que yo tenga una dirección de correo sencillita, de esas que son una palabra del diccionario arroba yahoo punto es (quien dice yahoo dice hotmail, gmail y similares). No, no tengo una dirección fácil de adivinar de forma intuitiva: no es ningún personaje de ninguna serie ni ninguna cosa graciosa. Entonces, ¿por qué narices ya son varios los que han utilizado mi dirección de correo para registrarse en distintos y variados sitios web?

Para empezar, la mayor parte de sitios mandan un correo de activación a la cuenta proporcionada, así que la persona en cuestión que ha introducido una dirección que no es la suya (o al menos una recién inventada y activada por él, en el caso de que la página web en la que se quiera registrar sea de dudosas intenciones) jamás podrá acceder como miembro. También hay casos en los que el sitio no comprueba la dirección, por lo que me pregunto... ¿Para qué la piden entonces? ¿Para hacer más largo el ya de por sí cansino formulario de rigor? Aparte luego está la consabida publicidad que de vez en cuando te ataca sin que tú quieras saber nada del tema y de la cual a veces es bastante difícil deshacerse.

En fin, sé que nadie me va a hacer caso, pero me gustaría decirles a todas esas personas que no cuesta nada crearse una dirección de correo propia (sí, una nueva) sólo para toda la basura que puedan llegar a generar. Así nadie más tendrá que soportar ese SPAM que ellos no ellos quieren y que al resto tampoco nos gusta.